cuidar-t Agendar · $35

Terapia de pareja en Quito

Para parejas que discuten siempre por lo mismo, que se sienten lejos o que atraviesan una crisis. Un espacio neutral para volver a escucharse sin herirse.

  • $35 sesión de 60 min
  • 4 × $120 plan de continuidad
  • Conocoto o en línea
Pareja abrazada al atardecer

Cuándo buscar terapia de pareja

  • Las peleas se repiten y terminan siempre igual.
  • Sienten distancia, como si vivieran como compañeros de casa.
  • Hubo una infidelidad o una ruptura de confianza.
  • No logran ponerse de acuerdo en la crianza, el dinero o las familias.
  • Quieren fortalecer la relación antes de casarse o de tener hijos.

No hace falta esperar a una crisis. Las parejas que consultan antes suelen avanzar más rápido.

Cómo trabajamos

Combinamos sesiones juntos con alguna sesión individual para cada uno. Trabajamos la comunicación emocional: expresar necesidades sin atacar, escuchar sin defenderse y reparar después de un conflicto. Cada sesión deja una tarea concreta para practicar en casa.

Si a tu pareja le cuesta dar el primer paso, puedes empezar tú. La terapia individual también transforma la relación.

Presencial u online

Puedes venir al consultorio en Conocoto, o hacer la sesión en línea, que es ideal cuando cuesta cuadrar horarios o cuando cada uno está en un lugar distinto.

Precio y formas de pago

La sesión de 60 minutos cuesta $35 en cualquier especialidad. Con el plan de 4 sesiones por $120 pagas $30 por sesión. Puedes pagar por transferencia bancaria o con tarjeta de crédito.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la terapia de pareja?

$35 por sesión de 60 minutos, el mismo precio que las demás especialidades. El plan de 4 sesiones cuesta $120.

¿Y si mi pareja no quiere ir?

Puedes empezar con sesiones individuales. Muchas veces, cuando una persona cambia su forma de comunicarse, la otra se anima a sumarse.

¿La psicóloga toma partido?

No. El rol de la terapeuta es neutral: ayuda a que los dos se escuchen y encuentren acuerdos.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Depende de cada pareja. Muchas notan cambios en la comunicación entre la cuarta y la octava sesión.